Texto y Fotos por: Wilfredo Lima
E-mail: elsalvadoramericacentral@yahoo.ca
Se
encuentra ubicado en el departamento de Sonsonate a
2 kilómetros al norte del pueblo de Santo Domingo
de Guzmán. La altura aproximada de esta caída
de agua es de unos 50 metros de altura. Esta caída
de agua se forma de la corriente que desciende del río
Camalote, el cual cae en el río Tepechapa. De
donde Tepechapa en nahuatl significa "Río
de los Peñascos".
Las fotos que aqui coloco les darán una mejor
idea del significado del nombre del río.
Espero que disfruten así como nosotros hemos
disfrutado de estas bellezas naturales de nuestro país,
El Salvador. El acceso al pueblo es muy fácil,
ya que la calle que conduce al lugar está totalmente
pavimentada.
Es
muy típico de Santo Domingo de Guzmán
la venta de objetos de barro, cestas de mimbre, flores
artificiales, candelas de cera y artículos religiosos.
El recorrido hasta Santo Domingo de Guzmán es
bastante pintoresco. A lo largo de la calle se pueden
observar llanos aptos para el descanso de ganado. Imponentes
árboles y lo más peculiar de esta zona
es la tranquilidad que encierra el encanto de este lugar.
Santo Domingo de Guzmán es uno de los pocos
pueblos de El Salvador donde aún viven indígenas
y conservan algunas costumbres. Como parte de su cultura
las mujeres acostumbran lavar en el río Tepechapa
junto a sus hijos pequeños, prácticamente
sin ningún tipo de protección en su busto.
Algunas mujeres suelen vestirse con refajos.
Una vez, se llega a dicho pueblo se comienza a caminar
a la orilla del río. Donde se encuentran 3 caídas
de agua, relativamente cerca una de la otra. Jamás
hubiera imaginado que en El Salvador habían bellezas
naturales de tal magnitud como lo es el Salto El Escuco
y las demás caídas de agua que se encuentra
cerca de éste último.
Desde el pueblo hasta esta caída de agua nos
tardamos alrededor de unos 20 minutos caminando por
el río y por algunos caminos que los mismos nativos
han formado con el propósito de facilitar el
acceso a dichas fuentes de
agua.
La época en la que mejor se puede apreciar el
caudal del Salto El Escuco es en la época lluviosa.
Sin embargo en esta época no se puede tomar un
refrescante baño en las pozas que se forman a
la orilla de la caída de agua.
Llegamos al Salto El Escuco y quedamos impresionados
al ver la altura de tan
magnífica creación y sentir el pequeñas
gotas de agua en nuestra cara, lo que nos refrescaba
después de la caminata.
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